domingo, 14 de diciembre de 2014

Let it die

Era tan frágil y débil... Irradiaba tristeza y belleza al mismo tiempo.
Me gustaba su tristeza y su palidez casi traslúcida, la hacían atractiva y vulnerable, delicada.
Le gustaba estar sola, ella junto a sus pensamientos. Deseaba estar muerta la mayor parte del tiempo, sabía que nadie podía salvarle de ella misma, excepto ella misma. Era preciosa, pero estaba vacía y rota por dentro.
Tal vez no había nacido para ser feliz. Tal vez la vida no estaba hecha para ella, o ella no estaba hecha para la vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario